Boletín Nº 1
El CEAR CAL es el centro de arbitraje más antiguo del Perú, con más de dos décadas de trayectoria. Sus certificaciones lo acreditan como referente nacional, ofreciendo a empresas, ciudadanos y al Estado una vía ágil, confidencial y especializada para resolver controversias.
La inteligencia artificial llegó para quedarse en los despachos jurídicos. Pero su uso eficiente no es suficiente: el gran desafío es incorporarla con transparencia, responsabilidad y pleno respeto al factor humano.
El Colegio de Abogados de Lima, a través de su Dirección de Derechos Humanos, brinda orientación y defensa legal gratuita a niños, adolescentes, personas privadas de libertad y ciudadanos vulnerables, con servicios especializados en defensorías y comisarías de toda la capital.
Con más de dos siglos de trayectoria, el CAL se proyecta como la voz y conciencia jurídica del Perú. Su rol trasciende la defensa gremial: es un pilar en la construcción de un país más justo.
La Dirección de Defensa Gremial del Colegio de Abogados de Lima (CAL) combate el ejercicio ilegal de la abogacía, investiga la mala práctica profesional y defiende los intereses institucionales. Su labor otorga seguridad jurídica a los agremiados y garantía de calidad a los ciudadanos.
El Colegio de Abogados de Lima lanza el Observatorio contra la Corrupción y el Crimen Organizado, una plataforma que convoca a la ciudadanía, los gremios y las instituciones a vigilar, registrar y exigir acción frente a un flagelo que debilita al Estado y afecta a todos los peruanos.
El Colegio de Abogados de Lima implementará un espacio de coworking en su nueva sede de la avenida Santa Cruz, ofreciendo a los agremiados un ambiente profesional, flexible y equipado para atender clientes, trabajar en equipo o concentrarse en sus labores sin los costos de una oficina tradicional.
El 31 de julio, el Ilustre Colegio de Abogados de Lima celebró su 222° aniversario con una ceremonia que reafirmó su rol como pilar de la justicia y la institucionalidad en el Perú. Más de dos siglos después de su fundación, el CAL continúa siendo un referente indeclinable de la abogacía nacional.
En el convulso Perú de 1839, dominado por el poder militar, el abogado Manuel Pérez de Tudela encaró al presidente Ramón Castilla para exigir el cumplimiento de la ley y la convocatoria al Congreso. Sin amedrentarse ante el mariscal, refrendó el decreto constitucional y presentó de inmediato su renuncia, anteponiendo la firmeza de la razón y el Estado de derecho por encima de cualquier cargo público.